La crítica a paseo

Sacar la crítica a paseo
Ensayos para la composición de otra ciudad posible

 [Estudio de Hackeos de la Academia – 2a temporada]
mayo – junio de 2013 

Quien deambule por el centro de Madrid la tarde del último jueves del mes tiene posibilidades de cruzarse con un acontecimiento singular. Cientos de ciclistas toman la calzada, alteran el tráfico y capturan la atención de los viandantes cercanos. Es la Bici Crítica, una “coincidencia organizada” que se repite desde hace varios años y que reclama, a través del ejercicio de pedalear en compañía, una ciudad distinta. En palabras de sus organizadores, se trata de lanzar una “mirada crítica sobre el modelo de ciudad” que tenemos; y ciertamente quien lo haya probado reconocerá que la ciudad se ve, literalmente, distinta frente a la experiencia de atravesarla en coche, en el metro bajo asfalto o a pie. El nombre de la convocatoria evidencia el asunto del que nos queremos ocupar en la segunda serie de seminarios del Estudio de Hackeos de la Academia : la crítica, y de manera específica aquella que toma a lo urbano como el contexto y objeto de su ejercicio crítico. Queremos mirar, como ya hiciéramos en la primera temporada, hacia otros lugares que se encuentran más allá de la academia en busca de inspiración para renovar nuestros repertorios epistémicos y establecer nuevos espacios de diálogo con quienes ejecutan (otras) modalidades de crítica. Iniciativas que desafían las convenciones de la crítica académica reformulándola mediante derivas, talleres de producción, formas de artivismo o ejercicios colectivos de problematización de lo urbano difíciles de clasificar.

Una larga y consolidada tradición de teoría crítica urbana platea como su objetivo desvelar las condiciones de producción de desigualdad en nuestras ciudades y mostrar que las cosas podrían ser distintas de los que son. La crítica es en esos planteamientos un ejercicio que pone en tensión lo actual con lo potencial, lo que es con lo que podría ser. Una aproximación que bebe de la tradición marxista que somete a análisis la economía política y que hunde sus raíces en la Teoría Crítica (en este caso con mayúsculas) de la Escuela de Frankfurt. La crítica se entiende siguiendo esa tradición como un proceso de desvelamiento de la realidad que hay tras las apariencias; y el crítico es aquel individuo que pone en evidencia las mistificaciones, las falsas creencias y conocimientos erróneos que compartimos. Se trata de una manera de entender el trabajo de la crítica ampliamente extendida dentro de la academia, que atraviesa múltiples contextos de conocimiento experto, rezuma en prácticas de muchos movimientos sociales y en buena medida está presente en la forma cotidiana de entender este ejercicio. Nos sentimos interpelados, sin embargo, por modalidades de crítica que operan de una manera distinta en su planteamiento y ejecución: que se formulan mediante ejercicios colectivos de producción de conocimiento encarnado antes que mediante gestos de desenmascaramiento.

Porque si la Bici (Crítica) es verdaderamente un gesto crítico (¿alguien duda de que lo sea?) nos encontramos ante una manera de mostrar que las cosas podrían ser diferentes que desafía la descripción que acabamos de hacer. Primero la Bici Crítica se plantea como un ejercicio de pedaleo en colectivo por las calles de Madrid que arroja luz sobre una ciudad distinta a través del conocimiento encarnado de quienes toman parte en él y no mediante un gesto de desenmascaramiento. Segundo, porque frente a la convención académica que entiende la crítica como un ejercicio discursivo a través de la escritura, como ha dicho Michel Foucault, aquí se nos muestra más bien como un gesto de composición; componer, que significa poner a unos junto a otros. Y tercero, porque en todo ese ejercicio se convocan, literalmente, nuevos materiales para la crítica cuando nuestro cuerpo se sitúa en el primer plano (su esfuerzo y pericia en el pedaleo para hacer visible una ciudad distinta) y un objeto mundano (una bicicleta) se torna en un objeto crítico.

Si la Bici Crítica nos ha servido para dar cuenta de lo que entendemos como nuevas modalidades para la crítica urbana que reclaman el derecho a una ciudad distinta, su ejercicio resuena en otros colectivos e iniciativas como el grupo de artivismo GILA, las derivas que organiza el Paseo de Jane, los talleres de producción de Todo por la Praxis y del proyecto Agronautas (de Pez Estudio), los espacios de encuentro, debate y trabajo sobre las intervenciones urbanas del Vivero de Iniciativas Ciudadanas (VIC) o #LaMesa o el ejercicio cotidiano que ponen en práctica los miembro de la Red de Huertos Urbanos. Creemos que todas ellas constituyen ejercicios de crítica urbana que hacen de la ciudad el objeto y contexto de su ejercicio crítico.

Jacques Rancière dirá que la crítica es una investigación de las condiciones de posibilidad de las formas de conocimiento y que sólo puede ser emancipadora si mantiene la presunción de que todo el mundo puede desarrollar la misma capacidad. Las modalidades de crítica que nos interpelan reconocen mediante sus ejercicios de composición colectiva no sólo la posibilidad de que el mundo sea distinto sino la capacidad de cualquiera de nosotros para tener conocimiento de ello y tomar parte en su ejercicio de transformación. Queremos discutir en una serie de sesiones con los colectivos mencionados qué tipo de ciudad están imaginando, qué materiales son los que movilizan en su trabajo crítico, cuáles son los nuevos lugares (si los hay) para el ejercicio de la crítica y cuáles son los límites de esos modos de intervención en lo urbano. Y queremos hacerlo a lo largo y ancho de la ciudad, sacando (o quizás mandando) a la crítica a paseo. Para ello deambularemos por distintos espacios que son, en buena medida, inspiración y lugar de residencia de algunas de esas iniciativas.

[Programa]


I. Aventuras en el límite de la crítica
Martes 30 de mayo, 17.00-19.00 (Intermediae) 

Roger Sansi-Roca (Universitat de Barcelona) e Isaac Marrero Guillamón (Birkbeck, University of London).

La segunda serie de seminarios del Estudio de Hackeos de la Academia sigue con su reflexión en torno a la ‘investigación social’ como problemática contemporánea. Si en la primera edición nos ocupamos de la ‘inventiva metodológica’ en esta ocasión nos aproximamos a la crítica como ejercicio político y modo de intervención urbana. Queremos preguntarnos por otros modos de ejecutar la crítica distintos de los que la academia moviliza convencionalmente. Buscamos inspiración en proyectos ciudadanos y activistas atravesados, a menudo, por una sensibilidad artística. Queremos preguntarnos por esas otras formas de crítica que el arte político y activista despliega, ¿cuáles son los lugares para esos ejercicios que imaginan y practican una ciudad distinta?, ¿quiénes son invocados en ellos como sujetos críticos?, ¿cuáles son los ‘materiales’ que se movilizan para ejecutar la crítica? y ¿cuáles son los límites de estos ejercicios?

 

II. Materiales para otra ciudad posible
Lunes 6 de mayo, 17.00-19.30 (El campo de Cebada).

Todo por la praxis, participante en La Bici Crítica.
¿Cómo imaginar una ciudad distinta?, ¿cuáles son los materiales que necesitamos para hacer visible, aunque sea provisionalmente, que la ciudad podría ser otra? Entendida muy a menudo como un ejercicio discursivo, distintas iniciativas hacen de la crítica un ejercicio que convoca cuerpos y objetos que en su presencia en el espacio público hacen visible la posibilidad de otra ciudad. La Bici Crítica, una “coincidencia organizada” hace de la bicicleta una infraestructura que permite desvelar las potencialidades de la ciudad. Un planteamiento que mantiene importantes similitudes (y diferencias) con el proyecto En bici por Madrid y que resuena con los talleres de producción que el colectivo de arquitectura Todo por la Praxis desarrolla en sus trabajos de intervención material a menudo en el espacio público. Ejercicios todos ellos que movilizan nuevos materiales para imaginar otra ciudad posible.

 

III. El campo de la crítica
Martes 21 de mayo, 17.30-19.30 (Esta es una plaza).

Agronautas (de Pez Estudio) y Javier Garrido, Red de Huertos Urbanos de Madrid
¿Y si la inspiración para la crítica urbana la encontráramos no en la ciudad sino en el campo?, ¿y si la crítica urbana no sólo imagina una ciudad distinta sino toda una vida diferente?, o quizás es que la ciudad no es lo que habíamos pensado. Agronautas es un proyecto de Pez Estudio que a través del desarrollo de mobiliario ecológico (una ‘agroestación’) mediante procesos participativos pretende hacer visible ‘nuevas realidades’ en nuestras ciudades. La Red de Huertos Urbanos es una iniciativa que reúne varias decenas de huertos localizados en Madrid y que haciendo crecer hortalizas siembran la posibilidad de otra ciudad diferente. ¿La ciudad convertida en el lugar y contexto para reformular nuestra relación con la naturaleza?

 

IV. Componer: un ejercicio común
Lunes 3 de junio. 17.00-19.30 (Medialab-Prado).

Vivero de Iniciativas Ciudadanas y #LaMesa.
Con Ernesto García López y Michael Janoschka.
La participación política en la ciudad ha gravitado entre las formas de asociación política institucionalizadas (como asociaciones de vecinos) o el activismo militante que se ubica a menudo en el antagonismo y la disidencia. En tiempos recientes, sin embargo, toda una serie de nuevas formas de asociación política ciudadana han comenzado a aparecer. El Vivero de Iniciativas Ciudadanas (VIC) surge como un proyecto que cataloga esos modos de hacer que antes que ‘protesta’ tienen como su referente la ‘propuesta’. Una distinción que señala otras formas de asociación ciudadana distintas de las existentes. #LaMesa, como es conocida por los participantes en la Mesa de Proyectos ciudadanos de gestión de lo público, es quizás uno de esos proyectos. Una iniciativa surgida a finales de 2012 que se configura como un espacio abierto de trabajo sobre la ciudad y que persigue promover iniciativas ciudadanas. Todos ellos son ejercicios que nos interpelan para hacer de lo colectivo un asunto que nos concierne. Nos encontramos ante ejercicios de composición, donde componer es poner con a unos junto a otros: ofrecer el espacio (y por qué no, la infraestructura) en la que los demás (quienes quieran que estos sean) se reúnen en torno a los asuntos que nos conciernen. ¿Estamos ante ejercicios cuyo gesto crítico está en asumir que cualquiera de nosotros puede ser un sujeto crítico?

 

V. El don de la ciudad
Sábado 6 de julio, 12.00 Plaza de Jacinto Benavente.

Imagen de La Bici Crítica por Cintia Barenho, Licencia Creative Commons By-Nc-Sa.

 Sacar la crítica a paseo -programa en PDF.

Sacar la crítica a paseo

Nos arropan:

Grupo dE Trabajo Antropología y Movimientos Sociales (Inst. Madrileño de Antropología) – CityKitchen (Basurama y Zuloark).

Nos acompañan:

IntermediaeMedialab-Prado#LaMesa.

Agradecemos su buena disposición y participación a:

Isaac Marrero Guillamón, Roger Sansi-Roca, Todo por la Praxis, Agronautas (Pez Estudio), la Red de Huertos Urbanos, El Vivero de Iniciativas Ciudadanas, El GILA, El Paseo de Jane…

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  2. […] ocurrir ese debate crítico. Necesitamos invertir en I+D asociado a las dinámicas colaborativas. Existen algunos casos, pero son absolutamente insuficientes; y por otra parte con un enfoque todavía poco operativo. Es […]

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  4. […] por ejemplo,otros modelos de salud, otros modelos de economía, otros modelos de arquitectura o decomponer la ciudad… (no hay más que echar un vistazo a otros blogs que comparten espacio con este, como el de la […]



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